viernes, 4 de diciembre de 2009

Buenos días, Amigos.


Buenos días, Amigos.
En estos días estoy teniendo celebraciones de Adviento con los alumnos de Maristas. El Adviento es ese tiempo que nos prepara para la Navidad. El Adviento es esa esperanza que todos tenemos dentro, de nuestro adviento dependerá nuestra vida, nuestra forma de ser, la proyección que tengamos con los demás. Tenemos que buscar signos de Adviento en nuestra sociedad que nos ayuden a tener ilusión, a creer en la posibilidad de un mundo mejor, sobre todo para los que vienen detrás.
Uno se va dando cuenta que cada año, cada Adviento, cada vela que se enciende ilumina a más niños, a más jóvenes, a esos bebés que he ido viendo crecer y que su nombre ya va acompañado de un número de identidad porque su voz y su opinión ya cuentan para poder vivir en libertad y en democracia. Por eso, cuando celebro el Adviento con estos nuevos rostros alcarreños me acuerdo de aquellos que dejé al cuidado de la Celestina en las orillas del Tajo, de mi sobrino Antonio, de mi amiga Rosalía, y de tantos amigos que ya son padres y miran con cariño sus retoños.
El Adviento ha de ser un tiempo de esperanza para todos y, en nuestro caminar, cada rostro, cada calle, cada luz o color, o nota musical, ha de ser un signo del Adviento que nos motive a todos a embellecer nuestro mundo. Porque nuestro mundo necesita de la Belleza de Dios y, para él, tú y yo somos sus artistas necesarios. Buenos días nos dé Dios.
Un abrazo.
Gregorio.
Guadalajara, 4 de diciembre de 2009.

martes, 1 de diciembre de 2009

Buenos días, Amigos.

Buenos días, Amigos.
El pasado día 25 de noviembre celebrábamos, y Guadalajara no iba a ser menos, el Día de la Erradicación de la Violencia de Género. Me llamaba la atención que en todos los foros se escuchaba esa voz que advertía que la violencia estaba manifestándose en personas jóvenes, menores de treinta años. Desde todos los focos se miraba hacia la educación como camino mas seguro para poder erradicar esos vicios violentos de nuestra sociedad.
Y por eso digo que me llama la atención porque el pasado día 25, en el mismo edificio, más de quinientos jóvenes participaban en una proyección de un film de la Semana de Cine Espiritual, unas proyecciones de películas con valores humanos, no tienen por qué ser religiosos, y, en la sala de al lado, las autoridades denunciaban los malos tratos. Ellos salieron en todos los medios de comunicación. De los quinientos jóvenes, que en total superaron los mil, sin contar con los que participaron en Azuqueca y en Molina, nadie ha hablado, nadie les ha echado una foto, ni han ocupado un hueco en un periódico ni un espacio en un informativo.
Más de mil jóvenes, de los cursos de la ESO y Bachiller, trabajando valores y nadie ha hecho un eco de esta actividad tan impresionante. Qué cosas tiene la vida. Espero que esto no desanime a los organizadores en sus pretensiones de realizarlo en próximos años y lanzarlo a otras edades. Espero que nuestros jóvenes, en las vanidades de esa edad, no se vean desanimados por no verse, no escucharse, no sentirse reflejado en los mas media. Espero que nuestros periodistas, deseosos de mostrar noticias que merezcan la pena, sepan mostrar lo que el cine, y una buena educación, puede hacer por conseguir buenas personas para nuestra sociedad. Buenos días nos dé Dios.
Un abrazo.
Gregorio.
Guadalajara, 1 de diciembre de 2009.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Buenos días, Amigos.

Buenos días, Amigos.
El pasado día, 28 de noviembre, fue un día bueno, de esos buenos que da Dios. Después de unos preparativos secretos, de muchas llamadas telefónicas, de quedar, de comprar, de hacer esto y tú haces lo otro. Después de tantos secretos llegó la sorpresa, y con ella la ilusión. Desde hace unos días mis padres ya sabían la intención que teníamos sus hijos y el deseo de celebrar sus Bodas de Oro Matrimoniales. Cosa que, gracias a Dios, ya es historia, y una historia bonita para nuestros anales familiares. Además de dar gracias a Dios, me gustaría agradecer a todos los que se han unido a esta buena noticia y han mostrado a mis padres su enhorabuena y felicitación, haciendo más grande su alegría y satisfacción. No solo hubo homilía por parte del sacerdote, que presidió la reboda, sino que ambos arrancaron palabras sencillas y humildes para explicar cómo es posible llegar, dentro del matrimonio, a los cincuenta años viviendo juntos. Pero eso os lo cuento otro día. Por ahora, y contagiado por ese día tan grande, os deseo que Dios os dé a Vosotros un buen día. Gracias. Buenos días nos dé Dios.
Un abrazo.
Gregorio.
Guadalajara, 30 de noviembre de 2009.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Buenos días, Amigos.

El pasado martes, el día 24 de noviembre, mis padres celebraron sus Bodas de Oro Matrimoniales. Era algo que teníamos guardado en secreto; los hermanos lo íbamos preparando poco a poco por miedo a la reacción de mis padres que no son muy amantes de este tipo de acontecimientos. Pero nos ha gustado la reacción de mi madre que se ha llenado de ilusión y alegría y nos la ha contagiado a nosotros, para poder celebrar el próximo sábado 28 de noviembre una ceremonia matrimonial en la que daremos gracias por su amor, entrega y sacrificio por nosotros, sus cinco años, y ellos revivirán una larga historia de amor conyugal. Lo que mas me gusta de ellos es que son reconocidos en el pueblo como buenas personas. Muchos de mis amigos me dicen qué vaya padres que tengo, lo cual me llena de orgullo, y nos llena de orgullo a todos mis hermanos. Y, uno con más de cuarenta años, mis padres estuvieron seis sin tener familia, ha visto muchos padres y compartido muchas familias, desde la pasión de hijo y desde la objetividad personal, puedo decir muy convencido; ¡¡Vaya Padres que tengo!! Con lo cual doy gracias a ellos, a Dios, y a la vida por el don de tenerlos y poder celebrar esta fiesta tan redonda con ellos, en familia, en la intimidad. Gracias, muchas gracias. Buenos días nos dé Dios.
Un abrazo.
Gregorio.
Guadalajara, 26 de noviembre de 2009.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Buenos días, Amigos.

Buenos días, Amigos.
Hoy estoy de retiro. Puede que tengas la sensación contraria, pues estas palabras pueden poner de manifiesto que no lo estoy. Mi deseo es compartir contigo este momento, esta jornada y gozar juntos de los beneficios que tiene ese día en el que paramos nuestra locomotora y hacemos reflexión de nosotros mismos, caemos en la cuenta de lo que nos rodea y valoramos nuestras relaciones. Personalmente me gusta este día guardar silencio, mirar desde el silencio, comer en silencio, escuchar desde el silencio, contactar desde el silencio.
Hoy es un día de retiro. Hoy es un día de silencio. Pero personalmente ni estoy de retiro ni en silencio. Tengo mi ser en Quero. Tengo mi cuerpo en Guadalajara. Tengo mi corazón en ese proyecto tan bonito que mi amigo Cesar Egido ha fundado en mi pueblo y que se llama Museo de la Palabra que en esta mañana se inaugura.
La palabra es el vínculo que mueve a la humanidad. La palabra es silencio, es retiro, es poesía, es belleza, es música, es arte, es museo; porque la palabra pone de manifiesto que vivimos y existimos. La palabra se hizo carne, se hizo relación, se hizo amistad. Yo espero que esta amistad, que me une a Cesar Egido, dure mucho y, juntos, poder vencer los demonios de este mundo que enturbian las voces proféticas que encarnan una palabra, una sola palabra: amor. Desde el retiro y con silencio: buenos días nos dé Dios.
Un abrazo.
Gregorio.
Guadalajara, 23 de noviembre de 2009.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Buenos días, Amigos.

Buenos días, Amigos.
El sábado, 21 de noviembre, estuve en Sigüenza. Se celebraba el Pueblo de Dios, una Asamblea Diocesana, en la que el Pastor, Don José Sánchez, se reúne con una porción de ese pueblo creyente, representado en sus sacerdotes, religiosos y laicos comprometidos en diversos movimientos.
Era mi primer Pueblo de Dios, y es lógico que tuviera una cierta expectación ante el suceso. Para aquel que ya lleve diecisiete años pisando este foro bastante será que no pierda la esperanza y la ilusión por ver crecer su diócesis. Aunque el día estuvo cargado por una gran sentada tendría que destacar momentos muy buenos de la jornada: como la comida en la mesa del Señor Obispo, el trabajo en grupos sobre las últimas indicaciones sobre el sacramento del Bautismo, o la riqueza de la eucaristía. Por destacar algo, porque de por sí destacaría todo. Un día rico y enriquecedor donde se nota, al final del día, que Dios me ha dado un buen día. Buenos días nos dé Dios.
Un abrazo.
Gregorio.
Guadalajara, 22 de noviembre de 2009.


lunes, 16 de noviembre de 2009

Buenos días, Amigos.

Buenos días, Amigos.
Este fin de semana ha estado la ciudad de Guadalajara envuelta en música sacra. No sabéis qué delicia. Cuanto tiempo llevaba deseando participar en estos recitales que en iglesias o en teatros, y en la mayoría de los casos gratuitamente. El doctor Marín, mi padre putativo, me enseñó a escuchar y a gustar de la música como esa poesía silenciosa que penetra el cuerpo y llega a lo más íntimo de cada uno. Ha sido una suerte, una gran suerte.
No soy entendido, y menos en estas líneas quiero mostrar mi erudición. Todo lo contrario, me gustaría que mis palabras tengan en esta mañana musicalidad para compartir con vosotros el regocijo de estos días. Aunque dentro de unos días comenzará el adviento, hemos escuchado unos bellos villancicos barrocos. También, y de una forma un poco rara, me he deleitado con la Música Callada de Federico Mompou y la representación del Cristo de los Gascones con la Nao d´Amores. Esta última me la perdí y creo que es la que más ha gustado. La segundas Veladas de Arte Sacro ha terminado, pero en la agenda cultural de Guadalajara siguen colgadas unas bellas noches de música y poesía en el Teatro Moderno que, como pueda, no me las perderé. Y es que la música y la poesía amansan la furia que llevo y alegran la depresión que tengo. Buenos días nos dé Dios.
Un abrazo.
Gregorio.
Guadalajara, 16 de noviembre de 2009.